Padres y madres de Las Pedroñeras denuncian las graves deficiencias del colegio

El mal estado del CEIP 'Adolfo Martínez Chicano' de Las Pedroñeras ha llevado a los padres a movilizarse y este viernes se ha programado una manifestación a las puertas del centro escolar, a las 9 horas, con el lema ‘Salvemos El Chicano’ para denunciar la situación “de insalubridad y abandono" en la que se encuentra el centro y exigir una solución urgente.
La comunidad educativa lleva años reclamando la construcción de una nueva infraestructura acorde a las necesidades actuales, un proyecto bloqueado por la falta de cesión de terrenos por parte del Ayuntamiento a la Consejería de Educación, que sería la encargada de acometer la obra.
Mientras tanto, el estado del colegio ha empeorado, poniendo en riesgo la seguridad y el bienestar del alumnado y el profesorado. “Tras años de lucha para tener un colegio nuevo para nuestros hijos, no solo no se ha conseguido nada, sino que la situación ha empeorado como consecuencia del paso de los años y el abandono al que el colegio está sometido”, denuncian los manifestantes en un comunicado.
El deterioro de las instalaciones ha alcanzado un nivel alarmante. Según han denunciado las familias, los escolares conviven a diario con “filtraciones de aguas sucias procedentes de baños de la planta superior en el edificio de infantil que caen a chorro y deslizan por la pared hasta el suelo, teniendo que ser recogida en cubos por las docentes, haciendo que el olor sea nauseabundo e insalubre y encharcándose al cabo de unas horas del comienzo del horario escolar”.
A estos problemas se suman tuberías rotas que empapan mobiliario y puertas, generando moho y humedades que mojan incluso la ropa de los pequeños. Además, denuncian que hay “inodoros desmoronados e inutilizados por averías, que al dejar tuberías secas, hacen que roedores e insectos campen a sus anchas”, así como “cisternas en baños que, en lugar de repararse o sustituirse, se opta por anular y poner a disposición de niñas, niños y docentes una manguera de agua para limpiar sus propios restos”.
La situación sanitaria también preocupa a las familias. “Múltiples casos de infecciones en zonas genitales de niñas y niños” han sido detectados, aseguran, además de caídas recurrentes en baños encharcados. También se han desprendido trozos de escayola que han caído encima de pupitres, lavabos y zonas comunes.
Una petición de "uso limitado" que indigna a las familias
Según apuntan, hace unas semanas, la dirección del colegio emitió un comunicado pidiendo a las familias “hacer un uso racional y limitado de las instalaciones”. Para los padres y madres, esta petición resulta inaceptable. “¿Se pretende acaso que los niños utilicen poco o nada los baños? ¿Se nos dice que hay zonas del colegio donde el riesgo de accidentes es mayor y nuestras hijas e hijos pasan allí a diario?”, cuestionan.
Por todo ello, exigen al Ayuntamiento de Las Pedroñeras que asuma sus competencias y lleve a cabo de inmediato las reparaciones necesarias para garantizar la seguridad del alumnado y del profesorado.
Asimismo, han solicitado a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que, en caso de que no se realicen las reparaciones pertinentes, se proceda al cierre de las aulas afectadas para evitar poner en peligro la integridad del alumnado. “Exigimos a las instituciones públicas que cumplan con la legislación en este colegio, de la misma manera que hacemos el resto de ciudadanos en nuestras casas y empresas”.
“Si esto pasara en nuestras casas, nos quitarían a nuestros hijos”
Los manifestantes han comparado la situación del colegio con las exigencias que se imponen a las familias y a los empresarios en términos de seguridad e higiene. “Si las familias de Las Pedroñeras tuviésemos a nuestras hijas e hijos en nuestras casas en estas condiciones de insalubridad e inseguridad, intervendrían los servicios sociales contra nosotros para garantizar el bienestar de los menores”.
Las familias han expresado su frustración ante la falta de respuestas claras y soluciones efectivas. “Llevamos años pidiendo ayuda a todas las instituciones: Ayuntamiento, Junta de Comunidades, sindicatos, defensor del pueblo… y solo hemos recibido plazos, burocracia, desacuerdos y, en algunos casos, silencio absoluto”, han lamentado.
El colegio, en los presupuestos regionales y sin terrenos
La necesidad de un nuevo colegio es una demanda histórica de la comunidad educativa y su problemática viene de lejos. Los presupuestos regionales hace varios ejercicios que contemplan una partida para iniciar el proyecto pero se sigue a la espera de que el Ayuntamiento ceda terrenos para poder hacerlo.
El primer intento de construcción de un nuevo colegio se remonta a hace más de una década, cuando el Gobierno regional aprobó su edificación en la zona de 'Los Viveros'. Sin embargo, el cambio de gobierno en 2011 llevó a la paralización del proyecto, y el Ayuntamiento del PP recalificó los terrenos como zona verde para construir un parque.
En 2020, el Ejecutivo autonómico volvió a incluir la construcción del colegio dentro de su Plan de Infraestructuras, pero al haber renunciado el Ayuntamiento a los terrenos iniciales, era necesario definir una nueva ubicación.
Desde la Consejería de Educación se han remitido varias peticiones al Ayuntamiento solicitando terreno para ejecutar el proyecto, pero hasta la fecha no han obtenido una respuesta. Y tampoco se está realizando un mantenimiento, que según la normativa vigente es competencia del Ayuntamiento.
Mientras tanto, la paciencia de los padres se acaba, afirman estar hartos de escuchar siempre las mismas respuestas. "No sirven de nada los presupuestos aprobados, ni el dinero disponible, ni tampoco un colegio en lugar céntrico que poco a poco se hunde, tampoco la excusa de que no vale la pena repararlo", señalan.
Por ello, han instado a los responsables políticos a dejar a un lado las disputas y actuar con urgencia. “Su pasividad nos está enfermando y está perjudicando a nuestros hijos. Se ha conseguido que los docentes no quieran quedarse en nuestro pueblo y que cada curso los niños tengan hasta cuatro profesores distintos. Esto afecta a la educación, al comercio y a la vida de la localidad”, han advertido. “Nos han agotado emocionalmente y han generado un enfrentamiento vecinal que tensiona una convivencia que es necesaria restaurar”.
A pesar del cansancio y la indignación, las familias han querido agradecer a quienes han apoyado su lucha, desde asociaciones vecinales hasta docentes que, a pesar de las pésimas condiciones, siguen ofreciendo lo mejor a sus alumnos cada día.