Vivir con glaucoma, una enfermedad ‘silenciosa’

Se trata de una patología que no necesariamente va a derivar en ceguera, pero sí hay una realidad objetiva y es que el glaucoma es la primera causa de ceguera irreversible en el mundo, una enfermedad que actualmente padece el 2,5 por ciento de la población española, es decir, alrededor de un millón de personas.
En la Semana Mundial del Glaucoma, oftalmólogos y asociaciones de afectados por la enfermedad insisten en el diagnóstico precoz y en la importancia de revisar nuestra tensión intraocular a partir de los 40 años. “Si está dentro de los parámetros normales, seguiremos con la prevención; si supera los límites establecidos es cuando tendremos que acudir al oftalmólogo y saber lo que pasa”, nos cuentan desde la Asociación de Glaucoma para Afectados y Familiares (AGAF).
Joaquín Carratalá es paciente afectado por glaucoma y presidente de la asociación, cuyo trabajo de orientación, apoyo y asesoramiento a los afectados y familiares por esta patología acaba de cumplir dos décadas. Carratalá lucha desde AGAF para que el glaucoma sea considerado una enfermedad neurodegenerativa. “Es una enfermedad neurodegenerativa ya que la presión intraocular mata las células neuronales de la retina que son las encargadas de llevar información a los axones del nervio óptico; al atacar esas células no le llega información al nervio óptico, por lo que éste se degenera y llega a morir”, explica Carratalá.
Por esa razón, resalta, las autoridades sanitarias “tienen que incluir el glaucoma dentro del listado de enfermedades neurodegenerativas” con el fin de que la investigación en torno a la enfermedad no se detenga, porque “la diferencia entre la calidad de vida que tenía un paciente de enfermedad neurodegenerativa hace 30 años y la que tiene hoy es abismal, y todo gracias a la investigación”.
“Vivir con glaucoma implica pasar por una serie de microduelos desde que se produce el diagnóstico”
Para la doctora María Rojo, oftalmóloga y experta en glaucoma en el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, “si tratamos a tiempo la enfermedad, habrá más opciones terapéuticas y será menos probable que derive en ceguera”.
Tras 20 años de dedicación al glaucoma, la doctora Rojo afirma que “se ha evolucionado mucho” y que los factores desencadenantes de la enfermedad son múltiples, desde la subida de tensión ocular a factores vasculares, metabólicos e incluso genéticos. “Diabetes descontrolada, hipertensión o arterias descontroladas pueden causar un mayor riesgo de enfermedad del nervio óptico. Podemos hacer muchas cosas para prevenirla: una salud integral en la que controlemos el estrés, comamos saludablemente, evitemos azúcares y ultraprocesados, hacer ejercicio y descansar bien”, detalla la doctora Rojo.
La “ceguera silenciosa”, como suele conocerse a esta patología, afectará de aquí a 2030 a más de 46.000 personas en Castilla-La Mancha, de las cuales más de 18.000 desconocerá que la padece. Respecto a Cuenca, AGAF estima que en toda la provincia padecerán la enfermedad 4.379 personas en los próximos 5 años y de ese conjunto de personas, un 35% lo ignorará.
Los microduelos
Vivir con glaucoma implica, en palabras de Joaquín Carratalá, “pasar por una serie de microduelos” en función del estadio de la enfermedad.
“Después de una serie de pruebas, cuando te dicen que tienes una enfermedad que puede terminar en la muerte del nervio óptico, el impacto es muy importante porque cambia tu forma de vida y sabes que desde ese momento vas a ser esclavo de las gotas”, señala Carratalá, para quien “superado ese microduelo, vienen otros como son los episodios elevados de tensión intraocular, el láser, las cirugías y vuelta a empezar”, y si no superas esas pruebas es cuando viene “la pérdida de libertad, el absentismo laboral y el hacerte muchas preguntas”.
Asociaciones como AGAF (www.asociaciondeglaucoma.es) prestan ayuda psicológica “para que haya un sentimiento asociativo de que no estás solo ante esto” y enseñan que, entre otras cosas, “existe teléfono móvil y ordenador después del glaucoma con pantallas especiales”.
En la Semana Mundial del Glaucoma el mensaje de los especialistas es el de la prevención una vez cumplidos los 40 años y el de cumplir de manera estricta con el tratamiento para prevenir la progresión de la enfermedad.